Un buen par de zapatos elegantes puede durar años si se cuida correctamente. Límpialos después de cada uso con un paño suave para evitar que el polvo y la suciedad se adhieran. Utiliza protectores especiales según el material: crema para piel, spray para gamuza y silicón para charol. Guarda tus zapatos en su caja o bolsa protectora y utiliza hormas para mantener su forma. También evita usarlos varios días seguidos para que el material respire.